
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos...que son mis manos sin las tuyas varios intratables espinos a manojos...No me encuentro los labios sin tus rojos, que me llenan de dulces cerezas. No sé qué es de mi oreja sin tu acento, ni hacia qué polo yerro sin tu estrella. Los olores persigo de tu viento y la tímida imagen de tu huella en mi cuerpo deja una ola que va barriendo
lo que queda de tarde lo que nos queda de vivir en la noche…
1 comentario:
Pan, Dios de los pastores y los rebaños, también de la fertilidad y de la sexualidad
masculina desenfrenada, poseía tronco de hombre y patas y cuernos de cabra.
Amigo de Dionisio y de sus bacanales
o compañía habitual de las danzas de las ninfas con su flauta siringa,
construída por sí mismo,
en recuerdo de la ninfa de igual nombre de la que estaba intensamente enamorado y que no le correspondía.
Aún hoy se puede escuchar la Flauta de Pan en la misma gruta del Parnaso
desde donde éste, controlaba las brisas del amanacer y del atardecer.
De hecho yo misma creo haberla escuchado recientemente,
venía con el viento de la costa
la otra tarde...
...los almendros hace días que florecen por cierto, pronto lo harán los cerezos,
se ve que ya llegó la primavera...
qué bueno!, te obliga a sonreir sólo de pensarlo!!
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