miércoles, 23 de febrero de 2011

LA DECLARACIÓN DE VIENA


INTERNATIONAL CENTRE FOR SCIENCE IN DRUG POLICY


Antonio Escohotado (Madrid, 1941) es jurista, filósofo y sociólogo. Ha traducido, entre otros, a Hobbes, Newton y Jefferson y ha publicado más de una docena de libros, entre los que destacan Realidad y substancia (1986), Filosofía y metodología de las ciencias (1987), El espíritu de la comedia (1991), Rameras y esposas (1993) y Retrato
del libertino (1998). Su Historia general de las drogas, publicado por primera vez en 1989 en tres volúmenes, es ya un clásico de de consulta obligada para cualquier interesado en acumular elementos de juicio sobre esta cuestión.


En nuestra cultura sólo el alcohol, el café y el tabaco se han refinado hasta niveles de artesanía, ofreciendo al usuario un amplio margen de elección entre calidades y variantes. Además de inducir continuas mutaciones genéticas, las bebidas construyen y destruyen, desatan ternura y desatan ira, acercan y alejan a los individuos de lo que son y de sus seres amados y odiados. Más modesto en dones —sin un Dioniso-Baco, generoso y cruel como patrono— el café despierta y apoya el esfuerzo de la vigilia, contrarresta él embotamiento vinoso y sólo pasa la factura del insomnio, sumada a trastornos cardíacos, gástricos y hepáticos. El tabaco, quizá la más adictiva de las drogas descubiertas, sigue tentando a quienes lo abandonaron lustros y décadas después, presto a devolver esa imperceptible sedación/estimulación ligada a una coreografía de gestos y pequeñas servidumbres (encendedor, cenicero, paquete, una mano inútil por ocupada) que llenan los instantes vacíos de cada momento vivido.
A lo que aclaré en las páginas iniciales de este libro sólo puedo añadir que rechazar el índex farmacorum prohibitorum me ayudó en el camino del autoconocimiento y el goce, a veces mucho, aunque no lo bastante pronto como para rehuir algunos de los fármacos promovidos. Mi hábito son los cigarrillos; y si falta el tabaco en lo antes examinado fue porque no me siento imparcial, sino vicioso. Como las demás drogas me resultan prescindibles, poseen un valor espiritual incomparablemente más alto.
Sólo hace poco comprendía que la nicotina es una droga esencialmente benéfica, eficaz para prevenir o mitigar varios males (entre ellos el de Alzheimer), cuyos efectos adversos no derivan de ella, sino de los alquitranes aparejados a ingerirla en forma de pipas, cigarros o cigarrillos, mediando una combustión.
Lícita o ilícita, toda sustancia capaz de modificar el ánimo altera la rutina psíquica, y rutina psíquica se confunde a menudo con cordura; vemos así que el abstemio acude puntualmente al psiquiatra para recibir camisas de fuerzas químicas —los decentes neurolépticos—, y la sobria dama a recibir como ansiolíticos unos toscos simulacros del opio. Sin embargo, no conozco catadores de vino que sean alcohólicos, ni gastrónomos que devoren hasta la indigestión. Lo común a ambos es convertir en arte propio una simple costumbre de otros.
A pesar de sus promesas y sus realidades, la actual bioquímica no puede por sí sola encontrar o recobrar la vida, como tampoco —o más bien mucho menos— pueden lograrlo la dietética o la gimnasia. Pero esa evidencia no la omite el proyecto de una ilustración farmacológica. La omite precisamente quien alimenta tinieblas, y en su cinismo sugiere como «paraíso» (culpable o inocente) alguna ebriedad. Caras de una misma moneda imaginaria, ni el paraíso ni el infierno hacen justicia a esa humilde pero real aventura de sufrir y gozar los deseos, a medio camino siempre entre la resignación y el cumplimiento.
La ilustración observa ciertos compuestos que —empleados razonablemente— pueden otorgar momentos de paz, energía y excursión psíquica. Su meta es hacerlos cada vez más perfectos en sentido farmacológico, y a quien los usa cada vez más consciente de su inalienable libertad. En otras palabras, su meta es la más antigua aspiración del ser humano: ir profundizando en la responsabilidad y el conocimiento.
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El 23-F, un “golpe de timón” en la transición política

23-02-2011



Viento Sur


“Dejémoslo como está, sin agitar la historia ya calmada (...) En ocasiones ‘el que busca afanosamente la verdad, corre el riesgo de encontrarla”. Sabino Fernández Campo,
 “El rompecabezas del 23-F”, en XXV años de Rey, número extraordinario de ABC, noviembre de 2000, p. 33.

Muchas son las versiones escritas que han ido circulando sobre lo ocurrido en torno a la jornada cuyo trigésimo aniversario recordamos ahora, pero de ninguna de ellas, tampoco de la exhaustiva e interesada “crónica-ensayo” de Javier Cercas (quien reconoce que no pudo contar con la grabación de las conversaciones telefónicas en la tarde y la noche de ese día entre los ocupantes del Congreso y el exterior), nos podemos fiar.

Detrás de ese ocultamiento está sin duda y sobre todo la mitificación del papel del Rey como “salvador de la patria”, pero también la firma de un acuerdo (el “pacto del capó” ) con los golpistas que marcaba límites al juicio al que fueron más tarde sometidos y prometía poner “orden en las autonomías”.

El 23-F se dio en una coyuntura en la que la transición política iniciada a partir de finales de 1976 seguía abierta: el aparato de Estado heredado del franquismo se mantenía incólume (basta recordar que a los que habían protagonizado, entre ellos Tejero e Ynestrillas, un proyecto golpista llamado “Operación Galaxia” en noviembre de 1978, se les había condenado a poco más de varios meses de arresto), la izquierda había triunfado en las elecciones municipales y las fuerzas nacionalistas vascas y catalanas avanzaban en las autonómicas, mientras seguía intensificandose la acción armada de ETA. Todo esto contribuía a mostrar la debilidad del gobierno Suárez y del conglomerado de fracciones que era su partido, la Unión de Centro Democrático (UCD). En esas condiciones distintas tramas se fueron gestando desde diversos frentes, empezando por la extrema derecha, la jerarquía militar y la Alianza Popular de Fraga, continuando con la UCD y el propio Rey y acabando con personajes del PSOE e incluso del PCE, partidario de un “gobierno de concentración”.

Como mediador entre todas ellas un nombre destacaba: el de Alfonso Armada, amigo del Rey y enemigo de Suárez, cuya dimisión el 29 de enero facilitó el nombramiento de aquél el 12 de febrero por Juan Carlos I como segundo Jefe del Estado Mayor. Su proyecto, llamado “Operación De Gaulle”, se inspiraba en el que este general había protagonizado en 1958 en Francia: o sea, un golpe “legal” que pudiera basarse en el artículo 99 de la nueva Constitución española, según el cual la propuesta de candidato a presidente del gobierno por parte del Rey no exigía que esa persona fuera miembro del parlamento o del partido más votado.

Se trataba de una “operación cívico-militar” que tenía que ponerse en marcha antes del final de la votación del candidato a nuevo presidente del gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, y para ello debía contar con los sectores golpistas “impacientes” que representaban Tejero y Miláns del Bosch y la prensa de extrema derecha. Armada se presentaría entonces como el personaje capaz de erigirse en alternativa al “vacío de poder”. Sin embargo, la forma estruendosa que tomó la ocupación del Congreso por Tejero (fue clave la retransmisión en directo por radio del tiroteo) y las reticencias que éste y Milans presentaron a la propuesta de gobierno cívico-militar de Armada complicaron una acción que, pese a las vacilaciones del Rey durante largas horas, al final se vio frustrada cuando éste salió de madrugada en TV desautorizando el golpe.

Difícilmente sabremos algún día con certeza los pros y los contras que manejó Juan Carlos I durante esos momentos decisivas y que le llevaron finalmente a no avalar a su amigo Armada. Parece verosímil la tesis de que, además de los consejos de su pariente griego Constantino, víctima de una experiencia similar, su previsión de que, una vez frustrada por Tejero la variante constitucional de “golpe blando”, corría el riesgo de verse arrastrado por el fracaso de la versión “dura” que se estaba imponiendo le condujo a desautorizar la intentona; pese a ello, no dejaría de mostrar sus dudas hasta el final, como luego se pudo comprobar en el telegrama que envió esa misma noche a Milans y en el que le decía: “ya no me puedo volver atrás”.

Hay dos aspectos de esa jornada que no podemos dejar pasar por alto. Uno es el que se refiere al comportamiento de determinados e influyentes actores: la Conferencia Episcopal, que estaba reunida ese mismo día, no dijo ni una sola palabra en contra del golpe y la CEOE también mantuvo silencio hasta que apareció el Rey en la TV. En cuanto a Estados Unidos, la respuesta del entonces secretario de Estado, Alexander Haig, fue la de declarar que se trataba de “un asunto interno” ... del que estaba al tanto.

Más lamentable fue el comportamiento de la mayoría de la izquierda y de las organizaciones sociales: pese a que hubo en un primer momento llamamientos a la Huelga General en lugares como Madrid y Catalunya por parte de CC OO o por UGT en Alava y Asturies y por distintas organizaciones en Euskadi y no faltaron paros de una y dos horas en un número nada despreciable de empresas, muy pronto fueron desautorizados por sus direcciones y por la del PCE, obedeciendo así a la petición del gobierno en funciones que se acababa de formar. Sólo una minoría de militantes de esas formaciones y de la izquierda radical se movilizó alrededor del Congreso y en distintas ciudades. Esa actitud desmovilizadora se sumaba a la que ya habían estado adoptando desde los Pactos de la Moncloa, pero ahora adquiría mayor gravedad a la vista de la amenaza a la frágil democracia conquistada que suponía esa intentona. Ni siquiera en las manifestaciones del día 27 esas formaciones se atrevieron a exigir la depuración de los golpistas, limitándose a santificar al Rey y a confiar en unos jueces que acabarían acotando al máximo la investigación sobre las distintas tramas civiles y militares que habían acabado confluyendo –y compitiendo- en aquella jornada.

Poco después llegarían la entrada en la OTAN, la ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA) y un nuevo “pacto social” (el Acuerdo Nacional de Empleo), todos ellos destinados a querer cerrar definitivamente la “inmaculada transición”. La llegada de los “jóvenes nacionalistas españoles” del PSOE en octubre de 1982 confirmaría la posibilidad de “alternancia” en el gobierno sin alterar por ello, pese a la incertidumbre sobre el referéndum de la OTAN en marzo de 1986, el poder del bloque social dominante y su “integración” en “Europa”.

Jaime Pastor forma parte de la redacción de VIENTO SUR

sábado, 19 de febrero de 2011

EL HUMILDE BURRO.....

... DEL hijo de la gran puta del BORRACHO DE CRISTOBAL que me ordena, cuando muera él: "...mira niño como el jimmy se coma las cabras...si puede ser, tu sabes....¿quiéres un cigarro?....pues me entierras en mitad de una viña...a ver si así uno pilla algo más....¿me entiendes?"





EL GALLINERO: Gallinas negras, marrones y blancas. Quince pollos de cría o engorde. Dos gallos pequeños o llamados mininis. Un gran gallo para pisar (amo del corral). Y dos codornices chinas hembras que buscan macho codorniz chino. Falta una coneja preñá que está en negociación...y nada, esto solo acaba de empezar.



Después de horas de paciente y humilde quehacer cortando hierros/soldando/nivelando ya nacen las plantas de tomates, pimientos, habichuelillas y ¿sandias y melones? esta apuesta personal última es cosa de mi tío miguel; que no sé los resultados que dará.




Por cierto, hoy segundo día de la última luna llena del único invierno que tiene este único año 2011...al mediodía, cogiendo vinagritos para las gallinas, y a más de 22 días para la llegada de la primavera, el hervidero de abejas y avispas que flotaban entre las flores amarrillas del vinagrito exagerado me parecida...y el inmenso círculo de la primera noche de luna llena de la última luna llena del único invierno que tiene este único año 2011, pienso yo que es indicio y me da la corazonada de que, tal vez, llueva poco esta primavera.....no sé.

jueves, 17 de febrero de 2011

John Steinbeck




«Y los grandes propietarios, los que deben ser desposeídos de su tierra por un cataclismo, los grandes propietarios con acceso a la historia, con ojos para leer la historia y conocer el gran hecho: cuando la propiedad se acumula en unas pocas manos, acaba por serles arrebatada. Y el hecho que siempre acompaña: cuando hay una mayoría que tiene hambre y frío, tomará por la fuerza lo que necesita. Y el pequeño hecho evidente que se repite a lo largo de la historia: el único resultado de la represión es el fortalecimiento y la unión de los reprimidos», 
(John Steinbeck – Las uvas de la ira).

John Steinbeck escribió su obra maestra Las uvas de la ira con 37 años, en 1939, al final de la Gran Depresión. Steinbeck obtuvo el Premio Nobel y el Pulitzer. John Ford hizo después una adaptación clásica al cine en 1941, con Henry Fonda. Es considerada como unas de las mejores 25 cintas en la historia de EE.UU. El libro fue también uno de los más prohibidos en la historia de ese país. Steinbeck fue estigmatizado como comunista y anticapitalista por mostrar apoyo a los trabajadores pobres. Algunas cosas nunca cambian, y los intereses acaudalados que controlan los medios tratan de alejar la culpa de nuestra depresión actual de sus actos fraudulentos. La novela representa una crónica de la Gran Depresión y un comentario sobre el sistema económico y social que la causó. La obra de Steinbeck sobre los trabajadores pobres reverbera con el pasar de las décadas. Escribió la novela en medio de la última Cuarta Crisis. Sus temas de la inhumanidad del hombre hacia el hombre, la dignidad e ira de la clase trabajadora, y el egoísmo y codicia de la clase acaudalada parecen verosímiles en la actualidad.



Steinbeck se convirtió en el campeón de la clase trabajadora. Cuando decidió escribir una novela sobre la difícil condición de los trabajadores agrícolas migrantes, tomó muy en serio su tarea. Para prepararse, vivió en una familia de trabajadores agrícolas y viajó con ellos a California. Setenta años después, las difíciles condiciones de la clase trabajadora son las mismas. Si Steinbeck estuviera vivo en la actualidad, viviría con una familia de trabajadores de la industria automovilística de Michigan en viaje a la fantasilandia de la energía verde, donde los automóviles se mueven con maíz y luz solar. La clase trabajadora soportó la carga principal de la Gran Depresión en los años treinta y soporta la carga de nuestra actual Enorme Depresión. Steinbeck sabía hace setenta años quiénes eran los culpables. Sabemos quiénes son los culpables en la actualidad. Son los mismos. Los intereses bancarios acaudalados causaron la Gran Depresión y crearon el desastroso colapso que hasta ahora ha destruido 7 millones de puestos de trabajo de la clase media. Steinbeck comprendió que la clase trabajadora pobre de este país tenía más dignidad y compasión por el prójimo que cualquier banquero de Wall Street a la busca de enriquecimiento a costa de la clase trabajadora.

La lamentable situación apremiante del trabajador agrícola estadounidense no comenzó con la caída de los mercados bursátiles en 1929. Las semillas de la destrucción fueron plantadas antes y durante la Primera Guerra Mundial. La automatización mediante la tecnología permitió cultivar más tierra. Los precios agrícolas aumentaron debido a la fuerte demanda mundial, llevando a los agricultores a aumentar drásticamente los cultivos. Al aumentar los precios de los productos agrícolas básicos, los agricultores cayeron en la clásica trampa en la que cayeron los compradores de inmensas y pretenciosas casas nuevas desde 2000 hasta 2006. Los agricultores incurrieron en inmensas deudas para adquirir más tierras y equipos agrícolas ya que los bancos locales estaban dispuestos a alimentar sus ilusiones con préstamos.

La inhumanidad del hombre hacia el hombre.
"Siempre me pareció extraño que las cosas que admiramos en los hombres, la bondad y la generosidad, la franqueza, la honestidad, la comprensión y el sentimiento acompañan al fracaso en nuestro sistema. Y esos rasgos que detestamos, nitidez, codicia, ambición, mezquindad, egoísmo, interés personal, son los rasgos del éxito. Y mientras los hombres admiran la calidad de las primeras, les gusta el producto de la segunda", John Steinbeck.


 La Reserva Federal fue creada por banqueros para beneficiar a banqueros. La Reserva Federal compró 1.100 millones de dólares en valores del gobierno desde febrero a julio de 1932, lo que hinchó su cartera hasta los 1.800 millones. Las reservas totales de los bancos sólo aumentaron en 212 millones de dólares, pero sucedió porque la población estadounidense perdió confianza en el sistema bancario y comenzó a guardar más dinero en efectivo, un factor que estaba en gran parte fuera del control del Banco Central. La posibilidad de una estampida bancaria llevó a los banqueros locales a ser más conservadores al prestar sus reservas, y fue la causa de la incapacidad de inflar de la Reserva Federal. Desde su creación entre bastidores en una medianoche de 1913, la Reserva Federal, propiedad de los bancos, ha tratado de beneficiar a sus dueños, los grandes intereses bancarios de Wall Street y sus protectores políticos en el Congreso. La clase trabajadora nunca ha sido otra cosa que organismos hospedadores utilizados por los parásitos para gravarlos y engatusarlos a fin de que se endeuden.

Desde la adopción de la tarjeta de crédito a gran escala a finales de los años sesenta, el papel de los banqueros y de la deuda en nuestra sociedad ha crecido incansable e implacablemente. A mediados de los años ochenta fue demasiado tarde para echar marcha atrás, cuando el sector financiero sobrepasó al sector manufacturero en importancia relativa para nuestra economía. Actualmente, los beneficios generados por los banqueros mediante la venta de deuda a la clase media, la creación de derivados para estafar viudas y fondos de pensiones, y el manejo de sus instituciones como casinos espídicos subidos al apalancancamiento financiero representan un 21,5% del PIB. Los beneficios de manufacturas ascienden ahora a un miserable 11,2% del PIB, mientras directores ejecutivos titanes de la industria de la General Electric, Hewlett Packard, Intel y Apple enviaron los puestos de manufactura a Asia en un noble esfuerzo por aumentar las utilidades por acción y otorgarse recompensas con paquetes de 30 millones de dólares




La elite del poder que cree que puede controlar a las masas como un titiritero maneja una marioneta debería andar con cuidado. La ira de las masas puede ser feroz y repentina. Preguntadle a Hosni Mubarak. Como Steinbeck se dio cuenta hace muchas décadas, el egoísmo descontrolado, apoyado y alentado por las autoridades, conduce a la pobreza, a la desesperación y a veces a la revolución. El falso mantra de una economía basada en el interés propio y el libre mercado es una cortina de humo propagada por los pocos con riqueza y poder para oscurecer la verdad de que han utilizado su riqueza y su poder para amañar el juego a su favor. Los que no tienen nada pueden soñar con llegar a poseer, pero las probabilidades de lograr ese sueño son actualmente minúsculas. Steinbeck distingue con mordacidad entre el egoísmo de la clase acaudalada y el altruismo de los trabajadores pobres. En contraste y en conflicto con esta política de egoísmo está la conducta de los migrantes entre ellos. Conscientes de que su sustento y supervivencia dependen de su devoción hacia el bien colectivo, los migrantes se unen –compartiendo sus sueños, así como sus cargas– a fin de sobrevivir.
Los que tienen el control tienen que mantener la división de las masas. Necesitan que los estadounidenses sean distraídos por amenazas terroristas fantasma, diferencias políticas irrelevantes, American Idol, Charlie Sheen, Lindsey Lohan y Lady Gaga. Necesitan que los estadounidenses se concentren en sí mismos. Su mayor temor es que el pueblo estadounidense se dé cuenta de que «Nosotros» podemos cambiar la dirección de este país y llevar ante la justicia a los perpetradores de crímenes contra el pueblo de este país.


El pueblo de EE.UU. tiene una alternativa. Puede continuar por un camino de apatía, egoísmo y persecución del lucro, o puede unirse con generosidad y preocupación por el bienestar del prójimo y de futuras generaciones aún no nacidas. El camino actual, forjado por una minoría de una elite privilegiada acaudalada, llevará a la destrucción de este país y a una miseria de una escala sin precedentes. Depende de cada uno de nosotros mostrar el coraje de John Steinbeck, quien sin pensar en sí mismo, se alzó contra las rocas de la condena, y se pronunció a favor de los que no tienen una verdadera voz en las salas de la justicia, o en las salas del gobierno. Al hacerlo se convirtió en enemigo del status quo político. ¿Estáis dispuestos a incurrir en la ira de los intereses creados y enfrentar sus mentiras y propaganda con la furia de vuestra propia ira en busca de la verdad? Esos sujetos están seguros de que no tenéis el coraje, la fortaleza de ánimo y la ira para derrotarlos.

miércoles, 16 de febrero de 2011

LA MITOLOGÍA DEL 18 DE JULIO DE 1936.

JOSEP FONTANA

Precisar el momento en que quienes conspiraban contra la República española optaron por sublevarse para derrocarla es importante para entender mejor sus motivos. La mitología del 18 de julio, que pretendía que la guerra se había iniciado como una respuesta a los abusos cometidos por el Gobierno del Frente Popular, ponía el acento en el asesinato de Calvo Sotelo, el 13 de julio de 1936, para legitimar el levantamiento militar con este suceso.

Los orígenes de la revuelta, sin embargo, hay que ir a buscarlos cinco meses antes, al domingo 16 de febrero de 1936, cuando se realizaron elecciones generales en España. La jornada electoral fue tranquila, como reconocía ABC el lunes 17: “Ha llovido copiosamente en la madrugada del domingo. Las calles aparecen encharcadas. Llovizna a la hora de abrirse los colegios y esto retrae un poco a los comodones. Luego cesa de llover, no hace mucho frío y el sol aparece a ratos. A diferencia de otras elecciones, la gente ha cargado desde mediodía. Contribuyó a ello que se propagaba por todo Madrid la noticia de que la tranquilidad era absoluta. Nada de lo que amenazaban los derrotistas tuvo confirmación. Ni huelga, ni agresiones, ni escándalos. Todo el mundo votó como quiso, con absoluta libertad. Señálase este importante detalle en honor de los españoles, porque lo mismo que en Madrid ocurrió en toda España”.

Algo más había ocurrido, sin embargo, que ABC no contaba. A las tres de la madrugada de la noche del 16 al 17, cuando las primeras noticias indicaban que podía producirse una victoria del Frente Popular, José María Gil-Robles, jefe de la CEDA, el principal de los partidos de la derecha, despertó al jefe del Gobierno, Manuel Portela Valladares, para decirle que la llegada al poder de la izquierda era peligrosa y que no había otra salida que la de que Portela siguiese al frente del Gobierno y proclamase una dictadura, para lo cual podía contar con la total adhesión de las derechas, “así como de cuantos elementos representaban la estabilidad y el orden en el país”. En vista de que Portela se mostraba indeciso, Gil-Robles se puso en contacto con el general Franco, jefe del Estado Mayor, quien se puso de inmediato a conspirar por su cuenta.



Los planes de Franco incluían aprovechar su posición en el ministerio para ordenar a las regiones militares que declarasen el estado de guerra, y adueñarse del poder con un golpe militar en la capital. Según contó el propio Franco en un texto escrito en 1944: el lunes 17 de febrero “convocó a aquellos generales que le habían expuesto en otras ocasiones su disgusto y necesidad de un movimiento para evitar que el Frente Popular se hiciese con el poder”. Contaba con los generales Goded y Del Pozo, y “con otros dos jefes de unidades armadas de cuya incondicionalidad (sic) no dudaba”. Pero “no tardaron estos generales en regresar de sus gestiones con la cabeza baja”. Los jefes de la guarnición de Madrid consideraban que la oficialidad no secundaría en frío un movimiento contra los poderes constituidos, si la Guardia Civil y los guardias de asalto no tomaban parte en él. Esta es la razón que explica que Franco hiciese todavía otro intento, tratando de convencer al general Pozas, inspector general de la Guardia Civil, para que se sumase a la sublevación.



El martes 18 de febrero Pozas acudió a ver a Portela para denunciarle “que los generales Franco y Goded están dando instrucciones desde el Ministerio de la Guerra para que los militares declaren el estado de guerra y se apoderen del Gobierno”. Portela se mostró indignado, pero no hizo nada. Lo único que deseaba en aquellos momentos era abandonar el poder cuanto antes, de modo que decidió dimitir de inmediato, sin aguardar siquiera a que concluyera el escrutinio de los votos. Muchos gobernadores civiles hicieron lo mismo y las provincias quedaron sin autoridades, con la gente echándose a la calle.



Ante semejante vacío de poder los vencedores se vieron obligados a hacerse cargo del Gobierno de inmediato, de modo que el jueves 20 de febrero se celebró el primer consejo de ministros, en una difícil situación que Azaña describía con estas palabras: “Continúan los alborotos en algunos puntos de Andalucía y Levante. En Valencia hay un lío tremendo por la sublevación de los presos de San Miguel de los Reyes. Han quemado parte del penal. Están revueltos los presos comunes y los políticos, que han caído como en rehenes de aquellos. En Alicante han quemado alguna iglesia. Esto me fastidia. La irritación de las gentes va a desfogarse en iglesias y conventos y resulta que el Gobierno republicano nace, como el 31, con chamusquinas. El resultado es deplorable. Parecen pagados por nuestros enemigos”.



En estas condiciones comenzó a gobernar el Frente Popular, mientras los militares que habían tratado de impedir que llegase al poder seguían preparándose para derribarlo cuanto antes. Lo que está claro es que el 17 de febrero de 1936, cuando Franco realizó su primer intento de sublevación militar, no había ocurrido todavía nada que lo justificase. La Guerra Civil española no se hizo ni contra los “desmanes del Frente Popular”, ni contra la inexistente “amenaza” del comunismo, sino contra el programa de reformas de unos republicanos moderados que no amenazaban más que los privilegios injustos de unas clases dominantes que obstaculizaban el progreso del país.



Josep Fontana es historiador



Ilustración de Mikel Casal

martes, 1 de febrero de 2011

Reseña del Documental Inside Job



Lunes 18 de octubre de 2010
"No soy aficionada a impulsar la lucha de clases... pero"
• La crisis económica fue un inside job 

Por Kathleen Parker - columnista conservadora del Washington Post
NUEVA YORK - Si no ha estado tarareando canciones de "Les Miserables", es que no ha visto "Inside Job", el nuevo documental acerca de la evolución de nuestra crisis económica.
El más clemente de los estadounidenses va a desear agarrar una horca y desfilar hasta Wall Street. O Harvard Square. O la fachada de la Casa Blanca. Hay tantos participantes despreciables que es difícil elegir al favorito. ¿Será momento de reconsiderar lo del Eje del Mal?
La cinta, escrita y dirigida por Charles Ferguson (y narrada por Matt Damon), se va a estrenar en las mejores ciudades esta semana. Aunque gran parte del argumento resulta familiar, Ferguson logra hilvanar décadas de fragmentos y piezas en una trama dramática que se desarrolla igual que una novela policíaca. Los nombres tienen cara, y la crónica combinada con ilustraciones gráficas ayuda a explicar la compleja serie de acontecimientos que condujeron a la debacle global.
He aquí unos aperitivos:
Uno, tratar de achacar la culpa a los Demócratas o a los Republicanos no tiene sentido. Todo el mundo es culpable. Desde principios de la década de los 80 cuando Ronald Reagan liberalizó la banca, pasando por los dos Bush, Bill Clinton y ahora Barack Obama, cada administración ha suscrito -- y cada Congreso ha ayudado a modificar -- las leyes y los reglamentos que no sólo hicieron posibles los abusos del sistema y la debacle sino que la hicieron, echando la vista atrás, inevitable.
Dos, muchos banqueros de inversión sabían que los créditos hipotecarios que se estaban titularizando y vendiendo eran basura. Lo sabían porque sus propios analistas se lo decían. Decenas de miles de créditos no cumplían los estándares básicos de respaldo, según un reciente testimonio ante la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera, un grupo bipartidista creado para examinar las causas de la quiebra. No sólo eso, los iniciados en el sector financiero invertían contra sus propios clientes e instituciones.
Por todo el sistema, desde las instituciones de crédito a los reguladores federales pasando por los inspectores del Congreso, los encargados de proteger al consumidor apartaron la vista.
Tres, la relación próxima entre el sector financiero y el estamento académico universitario con solera, dentro de la que los economistas imponen políticas que les benefician económicamente, es reveladora. En algunos casos, los profesores de empresariales y los economistas de los principales centros universitarios de América aparecen con conflictos de interés al proponer políticas por las que habían recibido remuneración directa o de las que se beneficiaban en algún otro sentido.
En otros ejemplos, vemos que las mismas personas que crearon las políticas que finalmente condujeron a estos abusos siguen estando -- o estaban hasta hace muy poco -- cortando el bacalao. Notablemente ausentes de la película, al negarse a ser entrevistados, están Larry Summers, Tim Geithner, Hank Paulson, Alan Greenspan o Robert Rubin.
Esto no viene a decir que lo que beneficia al sector financiero perjudica por fuerza al estadounidense medio ni que todos los banqueros sean corruptos, pero el sistema claramente toleró los abusos que han conducido a las circunstancias actuales. La postura parecía ser que todo el mundo lo hacía.
Cuando los grandes bancos se derrumbaron, por supuesto, al que se culpó fue al contribuyente. A pesar de que había un consenso generalizado en que los rescates eran imprescindibles para que el crédito volviera a circular, simplemente no había justificación para las primas y los colchones de oro destinados a las mismas personas que empujaron a sus instituciones -- y a nosotros -- al desastre. La recompensa por la quiebra era la distinción.
Aunque la mayor parte de lo que la película pone de relieve resulta familiar, tiene algo de chirriante ver a los culpables de cerca en todo su esplendor moreno financiado por el contribuyente -- sus múltiples propiedades y aviones privados yuxtapuestos a las casas subastadas y los estadounidenses en paro viviendo en tiendas de campaña. Obsceno es la palabra que viene a la mente.
No soy aficionada a impulsar la lucha de clases, y la mayoría de los estadounidenses sigue queriendo conservar un sistema de mercado que deja abierta la posibilidad de que también ellos puedan trabajar duro y prosperar. Pero de "Inside Job" queda claro que las normas han sido alteradas para que sólo unos pocos se encuentren en posición de enriquecerse a expensas de la clase media, no sólo aquí sino a nivel global.
La película no es perfecta. Me pregunte qué se quedó en la cabina de edición. Parte de los entrevistados, que evitan preguntas o dan respuestas inaceptables, también parecen idiotas. Ninguno de estos tipos es idiota.
Y, al final, Ferguson no se puede resistir a hacer un comentario editorial mientras la cámara encuadra la Estatua de la Libertad. "Ciertas cosas son dignas de lucha".
Lo entendemos. La película está tan bien hecha y presentada con tanta precisión que no hizo falta ninguna promoción hollywoodiense. Cualquiera que vea esta película se enfadará. Por tanto, el único interrogante que queda es el motivo de que no se esté procesando a algunas de estas personas por fraude o por lo menos negligencia fiduciaria.
Se diría que nunca antes la Casa Blanca ha tenido un fiscal especial. La película de Ferguson, que el presidente y su equipo económico harían bien en ver -- y pronto -- podría tener una secuela:
"El Paseíllo"

“Los dictadores no dictan, obedecen órdene

01-02-2011

El movimiento de protesta en Egipto



Global Research



El régimen de Mubarak podría caer frente a un movimiento nacional de protesta… ¿Cuáles son las perspectivas para Egipto y el mundo árabe?Los “dictadores” no dictan, obedecen órdenes. Esto es verdad en Egipto, Túnez y Argelia.
Los dictadores son invariablemente títeres políticos. Los dictadores no deciden.
El presidente Hosni Mubarak fue un fiel sirviente de intereses económicos occidentales y lo mismo vale para Ben Alí.
El gobierno nacional es el objeto del movimiento de protesta.
El objetivo es derrocar al títere en lugar del titiritero.
Las consignas en Egipto son “Abajo Mubarak, abajo el régimen”. No se habla de carteles contra EE.UU… La influencia decisiva y destructiva de EE.UU. en Egipto y en todo Medio Oriente sigue sin mencionarse.
Las potencias extranjeras que operan entre bastidores están protegidas contra el movimiento de protesta.
No habrá ningún cambio político significativo a menos que el movimiento de protesta encare directamente el tema de la injerencia extranjera
La embajada de EE.UU. en El Cairo es una importante entidad política que invariablemente resta importancia al gobierno nacional. La embajada no es un objetivo del movimiento de protesta.
En 1991 se impuso en Egipto un devastador programa del FMI en el momento álgido de la Guerra del Golfo. Se negoció a cambio de la anulación de la multimillonaria deuda militar de Egipto con EE.UU. así como de su participación en la guerra. La desregulación resultante de los precios de los alimentos, la arrolladora privatización y las masivas medidas de austeridad llevaron al empobrecimiento de la población egipcia y a la desestabilización de su economía. Elogiaron al gobierno de Mubarak como “alumno modelo del FMI”.
El papel del gobierno de Ben Alí en Túnez fue imponer la mortífera medicina económica del FMI, que durante un período de más de veinte años sirvió para desestabilizar la economía nacional y empobrecer a la población tunecina. Durante los últimos 23 años, la política económica y social en Túnez ha sido dictada por el Consenso de Washington.
Tanto Hosni Mubarak como Ben Alí permanecieron en el poder porque sus gobiernos obedecieron e impusieron efectivamente los dictados del FMI.
De Pinochet y Videla a Baby Doc, Ben Alí y Mubarak, los dictadores han sido instalados por Washington. Históricamente en Latinoamérica, los dictadores fueron colocados en sus sitios mediante una serie de golpes militares patrocinados por EE.UU. En el mundo actual se hace mediante “elecciones libres y limpias” bajo la supervisión de la “comunidad internacional”. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.
Hillary Clinton y Hosni Mubarak en Sharm el-Sheik, septiembre de 2010
Nuestro mensaje al movimiento de protesta:
Las verdaderas decisiones se toman en Washington DC, en el Departamento de Estado de EE.UU., en el Pentágono, en Langley, central de la CIA, en H Street NW, la central del Banco Mundial, y en el FMI.
Hay que encarar la relación del “dictador” con los intereses extranjeros. Derrocad a los títeres políticos pero no olvidéis que hay que atacar a los “verdaderos dictadores”.
El movimiento de protesta debería concentrarse en la verdadera sede de la autoridad política; debería tener en la mira (de manera pacífica, ordenada y no violenta) a la embajada de EE.UU., la delegación de la Unión Europea, las misiones nacionales del FMI y del Banco Mundial.
Un cambio político significativo sólo se puede asegurar si se abandona la agenda de política económica neoliberal.
Reemplazo del régimen
Si el movimiento de protesta no se plantea el papel de las potencias extranjeras incluidas las presiones ejercidas por “inversionistas”, acreedores externos e instituciones financieras internacionales, no se logrará el objetivo de la soberanía nacional. En cuyo caso, lo que ocurrirá es un proceso limitado de “reemplazo de régimen”, que asegure la continuidad política.
Los “dictadores” son instalados y removidos. Cuando están desacreditados políticamente y ya no sirven a los intereses de sus patrocinadores estadounidenses se les reemplaza por un nuevo líder, reclutado frecuentemente en las filas de la oposición política.
En Túnez el gobierno de Obama ya se ha posicionado. Se propone jugar un papel crucial en el “programa de democratización” (es decir la celebración de las denominadas elecciones limpias). También se propone utilizar la crisis política como medio para debilitar el papel de Francia y consolidar su posición en el norte de África:
“EE.UU., que evaluó rápidamente la oleada de protesta en las calles de Túnez, trata de aprovechar su ventaja para presionar por reformas democráticas en el país, y más allá.
El enviado de más alto rango de EE.UU. para Medio Oriente, Jeffrey Feltman, fue el primer funcionario extranjero que llegó al país después de que el presidente Zine El Abidine Ben Alí fue depuesto el 14 de enero y rápidamente llamó a realizar reformas. Dijo el martes que sólo unas elecciones libres y limpias fortalecerían y otorgaran credibilidad a la dirigencia asediada del Estado norteafricano.
“Ciertamente espero que utilizaremos el ejemplo tunecino”, agregó el secretario adjunto de Estado Feltman en conversaciones con otros Estados árabes.
Fue enviado al país norteafricano para ofrecer ayuda de EE.UU. en la turbulenta transición del poder, y se reunió con ministros tunecinos y personalidades de la sociedad civil.
Feltman viaja a París el miércoles para discutir la crisis con los dirigentes franceses, reforzando la impresión de que EE.UU. dirige el apoyo internacional para un nuevo Túnez, en detrimento de la antigua potencia colonial, Francia…
Las naciones occidentales apoyaron durante mucho tiempo a la dirigencia depuesta de Túnez, por verla como un bastión contra militantes islámicos en la región norteafricana.
En 2006, el entonces secretario de defensa de EE.UU. Donald Rumsfeld, hablando en Túnez, elogió la evolución del país.
Explotando la situación, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton intervino ágilmente con un discurso en Doha el 13 de enero, advirtiendo a los dirigentes árabes que permitieran más libertades a sus ciudadanos.
“No cabe duda que EE.UU. trata de posicionarse muy rápido del lado bueno…” AFP: “EE.UU. ayuda a conformar el resultado del levantamiento tunecino,”
¿Tendrá éxito Washington en la instalación de un nuevo régimen títere?
Depende en gran parte de la capacidad del movimiento de protesta al encarar el papel insidioso de EE.UU. en los asuntos internos del país.
No se mencionan los poderes preponderantes del imperio. Con una amarga ironía, el presidente Obama ha expresado su apoyo al movimiento de protesta.
Mucha gente dentro del movimiento de protesta cree que el presidente Obama está comprometido con la democracia y los derechos humanos, apoya la decisión de la oposición de deponer a un dictador, instalado por EE.UU. para comenzar.
Captación de dirigentes de la oposición
La captación de los dirigentes de los grandes partidos de oposición y organizaciones de la sociedad civil en anticipación del colapso de un gobierno títere autoritario forma parte de los cálculos de Washington, aplicados en diferentes regiones del mundo.
El proceso de captación es implementado y financiado por fundaciones basadas en EE.UU. que incluyen la Fundación Nacional por la Democracia (NED) y Freedom House (FH). Tanto FH como NED tienen vínculos con el Congreso de EE.UU., el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) y el establishment de los negocios estadounidense. Se sabe que tanto NED como FH están ligados a la CIA.
La NED está activamente involucrada en Túnez, Egipto y Argelia. Freedom House apoya a varias organizaciones de la sociedad civil en Egipto.
“La NED fue establecida por el gobierno de Reagan después de que el papel de la CIA en el financiamiento clandestino para derrocar gobiernos extranjeros se sacó a la luz, llevando a que los partidos, movimientos, periódicos, libros, revistas e individuos que recibían fondos de la CIA fueran desacreditados… Como fundación bipartidaria, con participación de los dos principales partidos, así como de la AFL-CIO y la Cámara de Comercio de EE.UU., la NED se hizo cargo del financiamiento de movimientos de derrocamiento extranjeros, pero de modo encubierto y bajo la rúbrica de “promoción de la democracia”. (Stephen Gowans, enero de 2011 What's left
Aunque EE.UU. ha apoyado al gobierno de Mubarak durante los últimos treinta años, las fundaciones estadounidenses con vínculos con el Departamento de Estado de EE.UU. y el Pentágono han apoyado activamente a la oposición política, incluido el movimiento de la sociedad civil. Según Freedom House: “La sociedad civil egipcia es al mismo tiempo vibrante y restringida. Hay cientos de organizaciones no gubernamentales dedicadas a expandir los derechos civiles y políticos en el país, que operan en un entorno fuertemente regulado.” (Comunicado de prensa de Freedom House).
En una amarga ironía, Washington apoya la dictadura de Mubarak, incluidas sus atrocidades, mientras respalda y financia a sus detractores, a través de FH, NED, entre otros.
Bajo los auspicios de Freedom House, disidentes egipcios y oponentes de Hosni Mubarak fueron recibidos en mayo de 2008 por Condoleezza Rice en el Departamento de Estado y el Congreso de EE.UU. También se reunieron con el Consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, quien fue “el principal consejero de política exterior de la Casa Blanca” durante el segundo período de George W. Bush.
El esfuerzo de Freedom House por empoderar a una nueva generación de propugnadores ha producido resultados tangibles y el programa de Nueva Generación en Egipto ha adquirido importancia local e internacionalmente. Becados egipcios visitantes de todos los grupos de la sociedad civil recibieron [mayo de 2008] atención y reconocimiento sin precedentes, incluidas reuniones en Washington con la secretaria de Estado de EE.UU., el consejero de seguridad nacional y destacados miembros del Congreso. En las palabras de Condoleezza Rice, representan la “esperanza para el futuro de Egipto. Freedom House,  http://www.freedomhouse.org/template.cfm?page=66&program=84.
Condoleezza Rice se dirige a Freedom House y a becarios egipcios
Ambigüedades políticas: Charlando con “dictadores”, confraternizando con “disidentes” 

En mayo de 2009, Hillary Clinton se reunió con una delegación de disidentes egipcios, varios de los cuales se habían reunido con Condoleezza Rice un año antes. Esas reuniones a alto nivel se celebraron una semana antes de la visita de Obama a Egipto.

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, elogió el trabajo de un grupo de activistas de la sociedad civil egipcia con los que se reunió hoy y dijo que correspondía a los intereses de Egipto que se orientara hacia la democracia y mostrara más respeto por los derechos humanos.

Los 16 activistas se reunieron con Clinton y con el secretario de Estado adjunto interino para asuntos de Medio Oriente, Jeffrey Feltman, en Washington al final de una beca de dos meses organizada por el programa Nueva Generación de Freedom House.

Los becados mostraron preocupación por lo que percibieron como el distanciamiento del gobierno de EE.UU. de la sociedad civil egipcia y llamaron al presidente Obama a que se reúna con jóvenes activistas independientes de la sociedad civil cuando visite El Cairo la próxima semana. También instaron al gobierno de Obama a que continúe suministrando apoyo político y financiero a la sociedad civil egipcia y a que ayude a abrir el espacio para organizaciones no gubernamentales que está fuertemente restringido bajo la antigua ley de emergencia de Egipto.

Los becados dijeron a Clinton que ya aumenta el impulso en Egipto a favor de más derechos civiles y humanos, y que se necesita urgentemente el apoyo de EE.UU. en este momento. Subrayaron que la sociedad civil representa una “tercera vía” moderada y pacífica en Egipto, una alternativa a los elementos autoritarios del gobierno y a los que abrazan un régimen teocrático. (Freedom House, mayo de 2009)

Durante sus becas, los activistas pasaron una semana en Washington recibiendo entrenamiento como propugnadores y obteniendo una enseñanza desde dentro del funcionamiento de la democracia estadounidense. Después de su entrenamiento se pudo a los becarios en contacto con organizaciones de la sociedad civil de todo el país con las que compartieron experiencias con sus homólogos estadounidenses. Los activistas terminarán su programa… visitando a funcionarios del gobierno, miembros del Congreso, medios noticiosos y think tanks.” (Freedom House, mayo de 2009)

Estos grupos opositores de la sociedad civil –que actualmente juegan un papel importante en el movimiento de protesta– están apoyados y financiados por EE.UU. Sirven indeleblemente intereses estadounidense.

La invitación de disidentes egipcios al Departamento de Estado y al Congreso de EE.UU. también pretende inculcar un sentimiento de compromiso y fidelidad a los valores democráticos estadounidenses. EE.UU. se presenta como un modelo de Libertad y Justicia. Y se destaca a Obama como un "modelo ejemplar".

Los titiriteros apoyan al movimiento de protesta contra sus propios títeres 

¿Los titiriteros apoyan al movimiento de protesta contra sus propios títeres?

La explicación es “apalancamiento político”, “fabricación de disenso”. Apoyo al dictador así como a los oponentes del dictador como medio para controlar a la oposición política.

Estas acciones por parte de Freedom House y la NED por cuenta de los gobiernos de Bush y Obama, aseguran que la oposición de la sociedad civil financiada por EE.UU. no dirigirá sus energías contra los titiriteros tras el régimen de Mubarak, es decir el gobierno de EE.UU.

Esas organizaciones de la sociedad civil financiadas por EE.UU. actúan como un “Caballo de Troya” que se incrusta en el movimiento de protesta. Protegen los intereses de los titiriteros. Aseguran que el movimiento de protesta en la base no encarará el tema más amplio de la injerencia extranjera en los asuntos de Estados soberanos.

Blogueros de Facebook y Twitter apoyados y financiados por Washington 

En relación con el movimiento de protesta en Egipto, varios grupos de la sociedad civil financiados por fundaciones basadas en EE.UU. han encabezado la protesta en Twitter y Facebook:

“Activistas del movimiento egipcio Kifaya (¡Basta!) –una coalición de oponentes al gobierno– y del Movimiento Juvenil 6 de Abril organizaron las protestas en las redes sociales Facebook y Twitter. Informes noticiosos occidentales dijeron que al parecer Twitter se bloqueará en Egipto el martes por la tarde.” (Vea Voice of America, Egipto estremecido por mortíferas protestas antigubernamentales)

El movimiento Kifaya, que organizó una de las primeras protestas dirigidas contra el régimen de Mubarak a finales de 2004, está apoyado por el Centro Internacional de Conflicto No Violento basado en EE.UU. Kifaya es un movimiento de amplia base que también ha tomado posición sobre Palestina y el intervencionismo estadounidense en la región.

Por su parte, Freedom House ha estado involucrado en la promoción y entrenamiento en los blogs de Facebook y Twitter en Medio Oriente y en el norte de África:

Los becarios de Freedom House adquirieron pericia en la movilización cívica, liderazgo y planificación estratégica, y se benefician de oportunidades de conexión de redes mediante su interacción con donantes basados en Washington, organizaciones internacionales y los medios. Después de volver a Egipto, los becarios recibieron pequeños subsidios para implementar iniciativas innovadoras como la propugnación de una reforma política a través de mensajes de SMS y Facebook. http://www.freedomhouse.org/template.cfm?page=66&program=84

Del 27 de febrero al 13 de marzo [2010], Freedom House recibió a 11 blogueros de Medio Oriente y del norte de África [de diferentes organizaciones de la sociedad civil] para un Tour de Estudios Avanzados de Nuevos Medios en Washington, D.C. El Tour de Estudios suministró a los blogueros entrenamiento en seguridad digital, producción de vídeos digitales, desarrollo de mensajes y cartografía digital. Mientras estuvieron en Washington, los becarios también participaron en una información del Senado, y se reunieron con responsables de alto nivel de USAID, [el Departamento de] Estado y el Congreso así como medios internacionales incluidos Al-Jazeera y Washington Post http://www.freedomhouse.org/template.cfm?page=115&program=84&item=87

Se puede comprender fácilmente la importancia dada por el gobierno de EE.UU. a este “programa de entrenamiento” de blogueros, que va acompañado por reuniones de alto nivel en el Senado de EE.UU., el Congreso, el Departamento de Estado, etc.

El papel de los medios sociales Facebook y Twitter como expresiones de disenso, debe ser evaluado cuidadosamente a la luz de los vínculos de diversas organizaciones de la sociedad civil egipcia con Freedom House (FH), (NED) y el Departamento de Estado.

BBC News World (transmisión en Medio Oriente) citando mensajes egipcios en Internet ha informado de que “EE.UU. ha estado enviando dinero a grupos pro democracia”. (BBC News World, 29 de enero de 2010). Según un informe en The Daily Telegraph, citando un documento secreto de la embajada de EE.UU. (29 de enero de 2011):

“Las protestas en Egipto están siendo impulsadas por el movimiento juvenil 6 de abril, un grupo de Facebook que ha atraído sobre todo a miembros jóvenes y educados opuestos a Mubarak. El grupo tiene unos 70.000 miembros y utiliza las redes sociales para orquestar protestas e informar sobre sus actividades.

Los documentos publicados por WikiLeaks revelan que funcionarios de la embajada de EE.UU. [en El Cairo] estuvieron en contacto regular con el activista entre 2008 y 2009,considerándolo una de las fuentes más fiables para información sobre abusos de los derechos humanos.

La Hermandad Musulmana 

La Hermandad Musulmana en Egipto constituye el mayor segmento de la oposición al presidente Mubarak. Según informes, la Hermandad Musulmana domina el movimiento de protesta.

Aunque existe una prohibición constitucional contra partidos políticos religiosos, los miembros de la Hermandad elegidos al parlamento de Egipto como “independientes” constituyen el mayor bloque parlamentario.

La Hermandad, sin embargo, no constituye una amenaza directa para los intereses económicos y estratégicos de Washington en la región. Las agencias de inteligencia occidentales tienen una antigua historia de colaboración con la Hermandad. El apoyo de Gran Bretaña a la Hermandad, organizado a través del Servicio Secreto británico, data de los años cuarenta. Desde los años cincuenta, según el ex funcionario de inteligencia William Baer, “La CIA [canalizó] el apoyo a la Hermandad Musulmana por “la encomiable capacidad de derrocar a Nasser”.1954-1970: CIA and the Muslim Brotherhood Ally to Oppose Egyptian President NasserEsos vínculos encubiertos con la CIA se mantuvieron después de Nasser.

Comentarios finales 

La remoción de Hosni Mubarak ha estado, durante varios años, entre los planes de la política exterior de EE.UU.

El reemplazo del régimen sirve para asegurar la continuidad, mientras suministra la ilusión de que ha tenido lugar un cambio político significativo.

La agenda de Washington para Egipto ha sido “secuestrar el movimiento de protesta” y reemplazar al presidente Hosni Mubarak por otro jefe de Estado títere, dócil. El objetivo de Washington es sustentar los intereses de potencias extranjeras, defender la agenda económica neoliberal que ha servido para empobrecer a la población egipcia.

Desde el punto de vista de Washington, el reemplazo del régimen ya no requiere la instalación de un régimen militar autoritario como durante el apogeo del imperialismo de EE.UU. Puede ser implementado mediante la captación de partidos políticos, incluida la izquierda, el financiamiento de grupos de la sociedad civil, la infiltración del movimiento de protesta y la manipulación de elecciones nacionales.

Con referencia al movimiento de protesta en Egipto, el presidente Obama declaró en una transmisión por vídeo en YouTube el 28 de enero: “El gobierno no debe recurrir a la violencia”. La pregunta más fundamental es ¿cuál es la fuente de esa violencia? Egipto es el mayor beneficiario de ayuda militar de EE.UU. después de Israel. Los militares egipcios éstán considerados la base del poder del régimen de Mubarak:

“El ejército y las fuerzas policiales del país están armados hasta los dientes gracias a más de 1.000 millones de dólares anuales de Washington… Cuando EE.UU. describe oficialmente a Egipto como “aliado importante” se refiere sin querer al papel de Mubarak como puesto avanzado para operaciones militares y tácticas de guerra sucia en Medio Oriente y más allá. Existe clara evidencia de grupos internacionales de derechos humanos de que innumerables “sospechosos” entregados por fuerzas de EE.UU. en sus diversos territorios de operaciones (criminales) son arrojados en secreto a Egipto para “interrogatorio profundo”. El país sirve como un gigantesco “Guantánamo” en Medio Oriente, convenientemente oculto al interés público estadounidense y libre de sutilezas legales sobre derechos humanos.” (Finian CunninghamEgypt: US-Backed Repression is Insight for American Public, Global Research, 28 de enero de 2010).

EE.UU. no es un “modelo ejemplar” de democracia para Medio Oriente. La presencia militar de EE.UU. impuesta a Egipto y al mundo árabe durante más de 20 años, combinada con reformas “de libre mercado” constituye la raíz de la violencia estatal.

La intención de EE.UU. es utilizar el movimiento de protesta para instalar un nuevo régimen.

El movimiento popular debería reorientar sus energías: Identificar la relación entre EE.UU. y “el dictador”. Derrocar al títere político de EE.UU. pero sin olvidar a los “verdaderos dictadores”.

Reorientar el proceso de cambio de régimen.

Desmantelar las reformas neoliberales.

Cerrar las bases militares de EE.UU. en el mundo árabe.

Establecer un gobierno verdaderamente soberano.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=22993



…en el más verde de los valles que habitan
ángeles benéficos…..erguíase un palacio lleno de
Majestad y hermosura……dominio del rey pensamiento……
…..allí se alzaba.
…..y nunca un diablillo batió sus alas sobre cosa tan bella…..
…..la canción que cantaban las sirenas….
……lo que le hace la primavera a los cerezos….
O el nombre que adoptó Aquiles cuando se escondió entre las mujeres……
Todo esto resulta enigmático.

(El Hechizo de viento del Tiempo…)